Están los tíos a la última: Mundo 2.0, cíberactivismo, blogosfera, redes sociales, grupos de seguimientos, wikilechesenvinagre, la bibliaenpasta.net… más tresmil cosas más que yo ignoro porque esto del ciberciudadano me queda grande. El caso es que los tíos viven convencidos de que político que no está en la red, político que palma, que jinca la pinocha electoral. La red se ha convertido en el campo de batalla política de estos cíberprogres que son capaces de escribir –ellos dicen postear– a más de cinco o diez entradas –ellos dicen posts– diarias en sus bitácioras –ellos dicen blogs con lo que yo me ahorro tener que llamarles gente bien, que no me lo parecen a tenor de lo que les voy a relatar–. Como además de cíber, son progres, pues te cuentan las cosas bajo el prisma de los progres, cosa normal, y las trolas típicas de los progres, cosa que se ha vuelto normal a fuerza de la costumbre y en virtud de la proliferación de incautos y el fracaso de los diferentes sistemas educativos.
Yo, de estos cíberprogres, conozco, cibernéticamente se entiende, a dos, por estar ellos en aquello que se dio en llamar extremadurapositiva, pero que, en realidad, era extremadurasocialista como ya expliqué en su día, en una entrada que no tengo ganas de buscar, y que frecuento por la referencia de un par de firmas, o tres, porque hay cosas ahí muy dignas de ser leídas para pasar un buen rato si se tiene estómago y ganas de cachondeo.
Extremadurasocialista alberga a uno de los más listos, sagaces, preparados, inasequibles al desaliento y contumaces de los ciberprogres: un tal César Calderón que titula Netoratón 2.0 a su bitácora. Se le ha sumado en la cibercruzada socialista otro que responde al nombre de Santiago M. Vicente y que firma desde A la Sombra del Tomate. Todo ello está muy bien hasta que, tras tanta pontificación de lo ciberguay, lo cibercorrecto, lo cíberimportante y lo ciberdefinitivo que es estar ciberrepresentado en la ciberred, pasa lo que pasa con todo lo progre y con la ley del embudo a la que me refería en la anterior entrada: que para ellos el ancho de banda y para el resto lo agudo de las maniobras, digamos, poco ciberéticas según nos cuenta este otro ciberportento, Ricardo Galli, creador del agregador de noticias menéame, muy progre también él, por cierto, el tal Galli y el resultado de su agregador, donde, supongo, agregan más progres que regres, cosa que no tendría objeción posible de no ser porque los anteriormente aludidos ciberprogres, según cuenta Galli, parece que se clonan al gusto de Bernat Soria para poner las noticias progreguays en el frontispicio del ciberagregador progre. Al día siguiente, Galli nos amplía las explicaciones y pone nombre y apellidos a los clonados o clonadores de cibermeneadores progresistas, que no sabe uno qué es lo realmente correcto en el caso que nos ocupa. Los aludidos no respiran por los ciberporos de sus bitácoras –a las que ellos llaman blogs– y el que calla, dicen, otorga, así es que, por extensión, el que cibercalla, digo yo, ciberotorgará también.
Luego también está en el ajo Royo-Villanova que, este sí, monta un numerito en su bitácora muy típico de él, doliéndose y supurando por las ciberheridas de su ciberhonradez, por si alguien quiere terminar de bucear en el asunto.
Pues que me parece muy bien que Galli cuide de la limpieza en su herramienta, enhorabuena por ello.