Contando votos

Sigo convencido de que los contendientes de Vara le dieron un soberano repaso en el debate televisivo y, por ello, ahora estoy seguro de la venganza que se ha tomado en las urnas –las que realmente cuentan- mandándoles a cada uno para su casa. A Casco le ha finiquitado para la Asamblea, llevándose él los votos que le hubieran hecho falta para seguir incordiando. A Floriano le ha marcado su techo, exactamente el mismo que le había marcado Ibarra hace cuatro años. Ambos, por tanto, tenían una razón contundente para dimitir y así lo han hecho. Ahora veremos qué pasa con la sucesión y a mí me queda la duda de la parte de responsabilidad de Vara en el triunfo inapelable del PSOE en Extremadura ¿Gana Vara, gana la marca PSOE, pierden los otros candidatos o pierden las otras marcas?
Mérida viene a completar la otra gran alegría de los socialistas extremeños. La victoria de hace cuatro años de los populares fue como ésas que se deciden por sorteo, un empate técnico que les dio la alcaldía por un puñado de votos. No deben de haber aprovechado la oportunidad y un margen estrecho, pero suficiente para considerar que se ha optado por la alternativa, pone a Ángel Calle de alcalde.
En Plasencia los resultados son buenos para ambos. El PSOE gana y el debutante popular le empata en concejales. La llave, en uno de esos forúnculos que le salen al PP por toda la geografía autonómica. Mi humilde opinión es que, en buena ley, debería gobernar Elia Blanco con o sin el apoyo de UPEX, ellas sabrán.
En Badajoz, alegría. Las ofensas del editor porno merecen el revolcón que le infringen los pacenses.
Cáceres renueva confianza en Saponi lo vistan como lo vistan. Pierde la mayoría absoluta y no está en disposición de negociar, pero el tripartito sería una vergüenza y un engaño al electorado. Heras no engancha con la ciudadanía ni la izquierda consigue esa cursilada que llaman mayoría de progreso. Saponi debería gobernar la ciudad en minoría en justo castigo a los errores que le han hurtado la mayoría absoluta. Cintura ha demostrado tener para ello y es posible que fuera la mejor opción para Cáceres y siempre dependiendo de los objetivos que se marque el imprevisible Vela. Pero en esto de los pactos y el poder, ya se sabe, y Heras me da una extraña sensación de desesperación y de estar dispuesta a pagar cualquier precio por el sillón municipal. Ya veremos.
En Navalmoral era previsible la mayoría absoluta de Mateos y así aposté en mis pronósticos. Pero ni imaginé el descalabro de Tanco, ni el, sin duda, triunfo que suponen los tres concejales que consigue Angelita. Lo curioso de esto es que me huelo que la inmensísima mayoría de los que votaban con una mano al GIPN, lo hacían con la otra al PSOE de Vara. Quizás por los pecados de Corominas purgan su penitencia los socialistas moralos.
Otras lecturas son el “Refinería SÍ” que dictan las urnas o el pinchazo del “milagro de Talayuela” que tantos se han encargado de cacarear durante tanto tiempo. A Iniciativa Habitable le han dicho de todo, dos ong’s y la siempre peculiar FREAPA cacereña les instaron a demostrar que no eran racistas, les denunciaron… Pues casi un tercio de la población les ha dado la confianza y prácticamente igualan el número de votos de los dos grandes.
En el total de España cada uno hace la lectura que más le interesa y si para unos lo importante es el número de votos y de alcaldes, para otros lo es el de los concejales, haberle arrebatado Soria a sus antiguos gerifaltes y que Madrid se hunda en el océano para dejar Segovia con playa. Lo asqueroso donde siempre, donde florecen los nazis y espectacular mi Espe ¡qué tía!
