Lecciones

Hoy es San Antonio de Padua. Hoy he llamado a un hombre que no se llama Antonio. Cuando me han cogido el teléfono y he preguntado por él me han respondido: “Uy Madre” (en versalita porque los hombres de Dios, entiendo, han de referir a la Buena Madre en sus expresiones). “Uy Madre” (en versalita porque uno, en humildad, pretende ser hombre de Dios), han reprochado mis adentros, en turbación, ignorantes de lo iban a encontrarse. Y han encontrado a un hombre feliz, sereno, en paz con Dios y los hombres, lúcido, versado en las miserias del cuerpo, atento a los secretos del alma, expectante… Y ha tomado nota de un teléfono para felicitar a otro que, éste sí, se llama Antonio, me ha pedido el correo electrónico, me ha dicho que ahora plagia a Lorca al que niega haber leído… Y me ha hecho feliz, y he vuelto a tomar lección en mi Escuela de Hombres, y he fortalecido mi fe.
