Ayuntamientos en Cáceres

Las urgencias históricas del PSOE cacereño, las personales de Heras, Vela a secas –porque a Vela no hay que ponerle ningún calificativo, se califica solo-, ni sé ni me importa lo que ha llevado a IU a participar en este enjuague, porque tampoco me importa que con él hayan firmado su sentencia en Cáceres para futuros comicios, quien tuviera la brillante idea de ofrecer al tránsfuga el nº 3 en las pasadas elecciones… y algunas cosas más de menor enjundia, culminaron el sábado en el esperpento de gobierno que habrá de sufrir Cáceres, no sabemos por cuánto tiempo.
La matemática electoral lo permite, pero sólo eso. De los 3236 que votaron al tránsfuga, probablemente haya 283, como mínimo 283, que, aun detestando a Saponi, le hubieran preferido a Heras y lo que conlleva y más que se irán uniendo al sentimiento según avance la legislatura, pero ya es tarde y la aritmética resultante era, en el fondo, también previsible, como lo es cualquier imprevisible consecuencia que ésta tenga de ahora en adelante.
Saponi, en el pecado de haberle colocado o habérselo dejado colocar, lleva la penitencia, no puede alegar que no le conociera. Los intentos de última hora, patéticos y deslucirán, si el pueblo conserva memoria –cosa que cada vez es más dudosa-, la labor de oposición de su grupo, pues él, como el Capitán Araña, abandona el barco cuando afronta la deriva, así como el tipo ése que puso Zapatero en Madrid para que se despeñara frente a Gallardón y que nadie sabe ya como se llamaba, si algún día alguien lo supo.
Sin fe y sin esperanza, sólo me queda esperar el menor destrozo para mi Cáceres querida y que será el mayor de los éxitos que pueda presentar el apaño que vamos a sufrir y que concluirá dentro de cuatro años con otra mayoría absolutísima del PP, ya presente éste una escoba o un mocho como cabeza de lista.
Ah, la “Gerencia de Urbanismo” para Vela y en Plasencia Urbanismo y Tenencia de Alcaldía para otra tránsfuga ¿Qué tendrá esto del urbanismo? Se lo preguntaré a mi alelo preferido.
