Las costumbres persas
El artista éste de aquí al lado se llama Seyed Davoud M. Salehi, a la sazón, embajador del otrora imperio persa –o sea, Irán– en el otrora imperio sobre el que nunca se ponía el sol –o sea, la España inane–. El artista éste de aquí al lado se ha descolgado con la siguiente sentencia: "Nuestras leyes establecen que se ampute la mano del que roba. Esto no es aceptado por Occidente, pero en el campo de los Derechos Humanos hay que tener en cuenta las costumbres, las tradiciones, la religión y el desarrollo económico del país. Es necesario aceptar unas leyes para preservar la salud de la sociedad, si no, ésta se encontraría en peligro". El tío lo tiene claro y compara la sanción con “la decisión de un médico de amputar una extremidad para detener un proceso de gangrena". Y por si somos nosotros –los occidentales infieles– los que no lo tenemos tan claro, nos apercibe con la bronca ad hoc: "La arrogancia de Occidente utiliza este discurso para dañar la imagen de Irán. ¿No creen que está aprovechando el instrumento de los Derechos Humanos en contra de los pueblos?" De todo lo cual se deduce que la imagen de Irán no se daña porque el amigo de Moratinos vaya por ahí cortando manos, quirúrgico medio para obtener un buen fin, sino por la arrogancia de Occidente que no tiene en cuenta el manual de costumbres del amigo de Moratinos, la educación para la ciudadanía de los iraníes, vaya. Además, cortar las manos de los ciudadanos es saludable práctica sanitaria para las sociedades y los pueblos que, eso sí, se ven amenazados por el aprovechamiento que hace Occidente del instrumento de los Derechos Humanos.
De verdad, de todo corazón, sin ironías, le deseo un rotundo éxito a nuestro lumbreras patrio con su Alianza de Civilizaciones, pero si con los matarifes de ETA llegó a la negociación política, yo le pido encarecidamente que, en mi nombre, no dé un paso atrás con estos prendas. Ni las uñas de los pies, Zeta.
Edición: Desde el Camino de Damasco, puestos al habla con Rajoy, no se nos aclara si el fulano pasa el examen. Seguiremos intentándolo.
